Este fin de semana estuve de campaña… Una pediatra amiga me invitó a participar en la campaña antiparasitaria que está organizando para los sectores rurales de la ciudad, con mucha expectativa decidí ser parte de esta misión en calidad de voluntaria. En nuestro primer acercamiento a la comunidad seleccionada como beneficiaria, me encontré con algunas situaciones casi imposibles de creer, primero las comento y luego les digo por qué las considero in-creíbles.
1. Lo improvisado sigue siendo la “mejor” forma de actuar. En nuestro país donde la implementación de proyectos de desarrollo recién se está “poniendo de moda”, es muy común encontrar acción social de forma improvisada, causando pérdida de recursos y desvío de beneficiarios potenciales. Definitivamente la planificación estratégica aún es un tedioso trabajo que al fin no se cumple.
2. Las remesas de los emigrantes son más que estadísticas económicas. No hace falta ir muy lejos para encontrar la nueva situación de algunos sectores rurales, y es que precisamente allí la necesidad se hizo sentir (y en otros casos la ambición), por lo que muchos decidieron probar suerte en el famoso sueño americano y ahora europeo. Lo cierto es que a la consulta médica fueron abuelos y sus nietos, la razón… sus hijos-padres en el extranjero, no importa mientras en la bolsita el dinero sea suficiente para comprar todo lo necesario y más. El sector rural, ya no es indefectiblemente un sector con desventaja económica.
3. El “gasto” en salud -por mínimo que éste sea- aún es el gasto en el que más se piensa antes de efectuarlo. Se debe pensar mucho para comprar una pastilla, “porque al final de algo tenemos que morir, mientras tanto comamos, bebamos y viajemos que hay una sola vida para disfrutar”. La salud preventiva aún es un mito, aún se espera al susto del dolor y la muerte.
In-creible porque mientras ejemplos, capacitación gratis, publicaciones y otros recursos sobre formulación e implementación de proyectos corren a través de la internet, en la realidad los pasos de la actividad social planificada, son lentos.
In-creible porque a pesar de contar con software especializado para lo que se nos ocurra, en los sistemas estadísticos hace falta mucha información por ingresar.
In-creible porque tanta campaña preventiva no logra impactar el imaginario social.
Ante esto una invitación para “ha-ser”, es necesario sabernos ciudadanos del mundo, hermanos humanos e implementar acciones para –como dijo alguien que no recuerdo- ser parte de la solución y no del problema.
“Una voluntaria misión casi imposible de creer”
Translated into English by: Annpreet M
“Una voluntaria misión casi imposible de creer”
This entry is about: Ecuador
Este fin de semana estuve de campaña… Una pediatra amiga me invitó a participar en la campaña antiparasitaria que está organizando para los sectores rurales de la ciudad, con mucha expectativa decidí ser parte de esta misión en calidad de voluntaria. En nuestro primer acercamiento a la comunidad seleccionada como beneficiaria, me encontré con algunas situaciones casi imposibles de creer, primero las comento y luego les digo por qué las considero in-creíbles.
1. Lo improvisado sigue siendo la “mejor” forma de actuar. En nuestro país donde la implementación de proyectos de desarrollo recién se está “poniendo de moda”, es muy común encontrar acción social de forma improvisada, causando pérdida de recursos y desvío de beneficiarios potenciales. Definitivamente la planificación estratégica aún es un tedioso trabajo que al fin no se cumple.
2. Las remesas de los emigrantes son más que estadísticas económicas. No hace falta ir muy lejos para encontrar la nueva situación de algunos sectores rurales, y es que precisamente allí la necesidad se hizo sentir (y en otros casos la ambición), por lo que muchos decidieron probar suerte en el famoso sueño americano y ahora europeo. Lo cierto es que a la consulta médica fueron abuelos y sus nietos, la razón… sus hijos-padres en el extranjero, no importa mientras en la bolsita el dinero sea suficiente para comprar todo lo necesario y más. El sector rural, ya no es indefectiblemente un sector con desventaja económica.
3. El “gasto” en salud -por mínimo que éste sea- aún es el gasto en el que más se piensa antes de efectuarlo. Se debe pensar mucho para comprar una pastilla, “porque al final de algo tenemos que morir, mientras tanto comamos, bebamos y viajemos que hay una sola vida para disfrutar”. La salud preventiva aún es un mito, aún se espera al susto del dolor y la muerte.
In-creible porque mientras ejemplos, capacitación gratis, publicaciones y otros recursos sobre formulación e implementación de proyectos corren a través de la internet, en la realidad los pasos de la actividad social planificada, son lentos.
In-creible porque a pesar de contar con software especializado para lo que se nos ocurra, en los sistemas estadísticos hace falta mucha información por ingresar.
In-creible porque tanta campaña preventiva no logra impactar el imaginario social.
Ante esto una invitación para “ha-ser”, es necesario sabernos ciudadanos del mundo, hermanos humanos e implementar acciones para –como dijo alguien que no recuerdo- ser parte de la solución y no del problema.